5. Redacción y vocabulario

 Español Lección 5

Redacción y vocabulario

Redacción
  • La redacción es el conjunto de las habilidades y herramientas para poder comunicar un mensaje de forma coherente y clara a través de la escritura, para ello hay que considerar lo siguientes puntos:

  • Estructura básica del texto: título, introducción, desarrollo y conclusiones. Estos elementos le dan orden a las ideas del mensaje que se pretende comunicar.

  • Los verbos se deben conjugar en el tiempo correcto: en Textos Históricos o Anecdotarios, el tiempo pasado es más adecuado; en Textos Científicos o literarios, lo más común es escribir en presente; el tiempo futuro también se utiliza, aunque no persiste en todo el texto. La idea es no confundir al lector mezclando distintos tiempos verbales.

  • Tener clara nuestra idea primaria, ya que guía todo el texto y la debemos rescatar cada que sea necesario, apoyada de sus ideas secundarias. De esa forma, el lector siempre tendrá claro hacia dónde va dirigido el texto.

  • Aprovecha que el lenguaje español es muy amplio y cuenta con una gran cantidad de conectores, palabras, sinónimos, antónimos y  en general una vastedad que permite crear textos más fluidos y ricos.

  • Realiza un adecuado uso de la puntuación. Los puntos, comas, paréntesis y todos los signos de puntuación, así como el evitar oraciones y párrafos muy extensos, esto ayuda a que el texto no se vuelva tedioso y separa adecuadamente las ideas que se pretenden comunicar.

  • No abusar tampoco de los conectores como “pero”, “y”, “como”, “por eso” entre otros, que vuelven repetitivo y poco interesante a un texto.

  • Es sumamente importante cuidar la ortografía, porque habla del profesionalismo del autor, además de que muchas palabras cobran un sentido totalmente distinto cuando no están bien escritas. La siguiente lección trata este tema de la ortografía pero es importante que lo tengamos presente desde este momento.

Vocabulario

Como ya mencionamos, nuestro idioma es bastante amplio y contamos con una gran baraja de palabras a nuestra disposición y que mejoran nuestros textos. Para ello, tenemos los siguientes recursos:

Analogías: Son relaciones entre dos palabras que guardan conexión en su categoría gramatical; es decir, la comparación entre estos términos debe ser lógica y concordante. Estos son ejercicios muy recurrentes así que veamos un ejemplo: 

Nos pueden preguntar: “Si fruta es a jugo, verdura es a ______”. En este caso, se busca la palabra adecuada para completar la analogía y para ello, debemos ver qué relación guarda la que nos brindan. En este caso, cuestionamos ¿Qué relación guardan las frutas y el jugo? La respuesta es “El jugo se hizo a partir de la frutas”, por lo tanto, ¿Qué podemos hacer a partir de las verduras? Lo más lógico que podríamos pensar es una ensalada, y con la palabra “ensalada” completamos nuestra analogía

Vamos con uno un poco más difícil. Nos cuestionan “Labrador es a perro como rock es a _________”. El proceso es el mismo ¿Qué relación guardan labrador y perro? Pues labrador es un tipo de perro, por lo tanto rock es un tipo de música y podríamos completar la analogía con la palabra “música”.

Sinónimos: Son palabras que su relación está basada en la similitud total o casi total en su significado, de modo que ambos términos puedan usarse de forma indistinta a lo largo del texto.

Es cierto que existen sinónimos muy sencillos como “delgado-flaco” o “inicio-principio”, sin embargo hay que tener mucho cuidado en que ambas palabras pertenezcan a la misma categoría. Por ejemplo, con frecuencia se usan como sinónimos “rey-monarca” y aunque se pueden utilizar como sinónimos en algunos contextos, no son lo mismo, pues las facultades de cada figura de poder son distintas.

En cambio, un par de verbos como “asear y limpiar”, no representa mayores complicaciones con respecto a las categorías y el significado, porque ambas son acciones que se realizan para tener pulcritud-limpieza. ¿Ves cómo es de amplio nuestro idioma?

Antónimos: Son conceptos que su significado resulta totalmente contrario; es importante que recordemos que deben ser opuestos, ya que si solo muestran una parcialidad no pueden ser considerados antónimos. Por ejemplo, “ganador-perdedor” son evidentes antónimos debido a que representan situaciones totalmente opuestas en un concurso o competición.

Por otro lado, “mamá-papá”, que al inicio de nuestra educación, los podíamos observar como antónimos, a este nivel no podemos tomarlos como tal. ¿Qué marca la oposición entre un padre y una madre? ¿Bajo qué criterios podemos decir que son contrarios? Ni su carácter ni sus labores, ni mucho menos su género representan ser contrarios o excluyentes. Por ello, los antónimos también deben pertenecer a la misma categoría.

Homógrafas: Estas son palabras que se escriben exactamente de la misma forma pero que pueden tener más de un significado en el idioma. Por ejemplo, existe el flamenco como baile y flamenco como animal; existe la muñeca como parte del cuerpo y la muñeca como un tipo de juguete.

Un poco más difícil de identificar son las variantes de otras palabras, por ejemplo: está la palabra “coma”, que es una conjugación del verbo “comer” pero también existe el signo de puntuación de la “coma”. Ambas se escriben exactamente de la misma forma pero tiene más de un significado.

Homófonas: Son palabras que se escuchan de la misma manera por el sonido de sus letras, pero su significado y escritura son distintas. También existen varios ejemplos, como la “ola”, que es un fenómeno del movimiento del mar y el “hola” que es un saludo. Cuando los escuchamos, el sonido que emiten sus letras es idéntico pero tienen significado y escritura diferente.

Las palabras variantes también se hacen presentes: está la “bota”, como un tipo de calzado y también el “vota”, palabra conjugada del verbo “votar”; o bien “cierra”, como palabra conjugada del verbo cerrar” y la “sierra”, un tipo de cadena montañosa.


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